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Recomendaciones nutricionales
para el tratamiento y prevención
de la úlcera por presión
DECLARACIÓN DE OBJETIVOS
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El objetivo del ‘European Pressure Ulcer Advisory Panel’
(Panel asesor sobre úlcera por presión europeo) es proporcionar
asistencia a las personas que padecen o tienen riesgo de
padecer úlceras por presión, especialmente a través
de la investigación y la educación del público.
Numero de registro de beneficencia: 1066856
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NECESIDAD CLÍNICA DE ESTAS
RECOMENDACIONES
Las úlceras por presión son el resultado de una compleja
interacción entre innumerables factores de riesgo intrínsecos
y extrínsecos, como carga mecánica excesiva, inmovilidad,
incontinencia, y edad avanzada, entre muchos otros. Aunque generalmente
la inmovilidad se considera el factor predisponente principal para la
inducción del desarrollo de una úlcera por presión,
también se asume a menudo que existe una relación de causalidad
directa entre la nutrición y el desarrollo de úlcera por
presión. La base científica para esta hipótesis no
está clara, no habiendo hasta el momento ningún estudio
concreto que vincule un deterioro en la nutrición con un aumento
de la incidencia de úlceras por presión. No obstante, un
deterioro en la nutrición podría influir en la vulnerabilidad
de los tejidos a factores extrínsecos como la presión. Es
importante señalar que sólo unos pocos factores de riesgo
pueden estar influidos por nuestras acciones – siendo la carga sobre
los tejidos y la nutrición dos factores importantes a destacar.
La importancia percibida de la malnutrición en el desarrollo y
tratamiento de la úlcera por presión se considera brevemente
en las recomendaciones actuales del EPUAP, como por ejemplo en:
- ‘una evaluación de riesgo
completa en pacientes para incluir: estado general de la piel, evaluación
de la piel, movilidad, humedad e incontinencia, nutrición y dolor’,
- ‘Después de la evaluación
los individuos comprometidos desde el punto de vista nutricional deben
tener un plan de soporte y/o suplementación adecuado que cumpla
las necesidades del individuo y sea consecuente con la finalidad global
del tratamiento’,
- ‘Asegurar una ingesta de alimentos
adecuada para prevenir la malnutrición hasta el grado que sea
compatible con los deseos o el estado del individuo’.
El objetivo de estas recomendaciones es ampliar las referencias bibliográficas
sobre malnutrición presentes en las recomendaciones actuales del
EPUAP, proporcionando a los clínicos unas directrices específicas
sobre cribado y evaluación nutricional, y sobre la intervención
correspondiente después de la evaluación. Se pretende que
las recomendaciones sean apropiadas para todos los ámbitos de servicios
sanitarios, aunque se reconoce que el acceso a herramientas específicas
como escalas de peso y a personal como dietistas puede ser limitado en
algunos sectores. El EPUAP admite que existen otras recomendaciones clínicas
sobre nutrición (por ejemplo: Obesity in Scotland, Integrating
Prevention with Weight Management, SIGN Recomendación nº 8;
1996), y que las recomendaciones específicas que ofrece EPUAP sobre
nutrición y úlceras por presión se deben considerar
recomendaciones generales sobre tratamiento nutricional.
Las recomendaciones que se ofrecen en esta
guía se han clasificado utilizando los siguientes sistemas:
Fuente de evidencias que defiende
las recomendaciones
I. Evidencias de revisiones sistemáticas o metaanálisis
de ensayos clínicos aleatoriza-
dos controlados o de al menos un ensayo clínico aleatorizado
controlado.
II. Evidencias de al menos un ensayo clínico controlado no aleatorizado,
o de al menos un estudio cuasi-experimental de otro tipo
III. Evidencias de estudios descriptivos no experimentales, como estudios
comparativos, estudios de correlación y estudios de casos y controles.
IV. Evidencias de informes u opiniones de comités de experto
y/o experiencia clínica de las autoridades correspondientes
Clasificación de las recomendaciones
A. Directamente basadas en las evidencias
de la categoría I,
B. Directamente basadas en las evidencias de la categoría II
o recomendaciones extrapoladas de las evidencias de la categoría
I,
C. Directamente basadas en las evidencias de la categoría III
o recomendaciones extrapoladas de las evidencias de las categorías
I ó II,
D. Directamente basadas en las evidencias de la categoría IV
o recomendaciones extrapoladas de las evidencias de las categorías
I, II ó III.
Ambos sistemas de clasificación fueron
adaptadas de: Eccles M, Mason J (2001). How to develop cost-conscious
guidelines. Health Technology Assessment 5:8.
Published
in 2003.
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